
la culpable de tu decadencia
el rostro detrás del espejo que te observa
la razón primigenia de tus noches en vela.
Soy el ángel al que anhelas
la razón de tu espera
la musa que soñabas
la princesa de tu torpe cuento de hadas.
Soy tu ambivalencia
el encanto de tus letras
la esencia detrás de esas amargas fronteras
el límite a nuestro amor o demencia.