Maldito deseo, me matas tan lento.
Dedicato a ti.
Odio cuando odio odiarte y te amo
...y sin embargo
Tiempo muerto

El tiempo que transcurre sin misericordia alguna de los pobres infelices que representan escenas de drama y comedia, la vida que pasa tan rápido, la llama que se extingue en un abrir y cerrar de ojos. El fugaz instante en el que la respiración se calma, el corazón se acelera para luego cesar el paso y dar lugar a aquel pálido y frío espectro, que nos espera del otro lado de la calle, disfrazada de mujer, detrás del volante de un auto.
David Olguín nos presenta a la muerte en sus distintas facetas, nos permite recorrer a su lado detrás de las letras de Amarillo Fúnebre, velatorios y funerarias de la ciudad de México. Nos deja conocer los rostros de una familia tan distinta, como todas, que va entretejiendo una fantástica historia a devorar.
David Olguín se esconde bajo el rostro de sus tres protagonistas, Sonámbulo, Serpiente y Taburete, nos presenta el tiempo y la muerte vista desde tres dimensiones. Nos vemos envueltos entre las páginas que acompañan la visión del mundo, de los viejos, de la familia y de la misma muerte.
Amarillo fúnebre nos remonta a esas horas tediosas en las que tenemos que alojarnos en nuestros pensamientos, mientras esperamos ansiosos porque termine el tan trillado velatorio. La muerte que se presenta dolorosa, imprevista, que nos arroja a sus manos frías y nos acaricia suavemente para dar fin a la vida a la que a veces buscamos aferrarnos tan fervientemente.
Despertamos de pronto sobresaltados por las pesadillas que nuestra mente nos ofrece, descubrimos envueltas tras un velo a la muerte, las mentiras y la vida, hábiles, coquetas, juguetonas y distraídas.
Ella está frente a nosotros, se desnuda, nos muestra su cuerpo perfecto, nos deja tocar su piel de serpiente, nos persigue y se nos ofrece. Ella finge que nos pertenece cuando juega a su antojo con nuestra mente. El color sepia palidece, y se vuelve un amarillo fúnebre que saluda en la calle Guerrero a la muerte.
Vamos descubriendo una conspiración real. La muerte nos vigila desde lejos con cada uno de sus distintos rostros femeninos, aunque al principio de los tiempos no hubiese sido hombre o mujer, en este tiempo se le apelara el calificativo femenino. A veces con impermeables amarillos, otras con largos vestidos oscuros.
Vemos de frente a la muerte que nos observa. Ella está ahí, la descubrimos en cada parada, en cada una de esas viejas funerarias, en cada funesta situación en que la tragedia nos hace participe. No desaparece, sus ojos siempre están fijos, como ese retrato colgado sobre la cama de la mujer que pende con esos ojos fijos en la nada, hermosamente muerta.
Un hombre dividido en tres. Historias funerarias que nos susurran al oído lo que esconden las lágrimas hipócritas, la falsa cordialidad, la locura misma que provoca el constante asecho de la muerte al verse descubierta, atrapada, enamorada. Vemos de frente algo que es tan cotidiano, algo tan trilladamente conocido, pero que a la vez nos va a atrapando. Somos parte de la concurrencia de esos velatorios, también estamos ahí, distraídos, distantes, a la expectativa.
Nos perdemos junto a un demente que busca desesperadamente en libros la respuesta que tanto necesita, nos vemos desde un ángulo despreocupado, otro un tanto hipócrita, ausente, distante. Nos sumimos en distintas cabezas que nos ofrecen escenarios distintos y a la vez deleitables.
La temporalidad de la conciencia. Un viaje a través del tiempo, una visión tridimensional, como ese mundo que se piensa en forma de pirámide. Unión de tiempos, tiempo muerto. David Olguín vive en la experiencia diseccionada de tres personajes que hilan una misma historia con vidas tan discordantes, tan distintas y distantes.
Alondra Vázquez
¡Vaya tiempo!

Mundo de cabeza

Lucía

Transcurren los días y no puedo dormir
las horas despegan del suelo hasta aquí
y el tiempo que vuela ya no se quiere ir
no puedo creer que ya estés junto a mí.
Me congela la idea de separarme de ti
mi pequeña princesa, eres parte de mí
jamás amé tanto como el día que te vi,
jamás en mi vida imaginé este sentir.
Hermosa y frágil muñeca de oro y marfil,
bríndame la sonrisa que me lleve a mi fin
Lucía es el bello nombre que escogí para ti,
bienvenida a mi mundo, bella parte de mí.
Gracias por llegar a mi vida e iluminar mis días y mis noches con esa sonrisa
Y continúan las letras

Ni a sorbos, ni a cucharadas Parte II

Plagio
Antes que nada, gracias a las personas que entran al sitio, ya sea sólo como espectadores, tanto como de distintas maneras. En verdad, me agrada que haya gente que aprecie lo que escribo.
Y bueno, entre mis curiosidades encontré cierta cantidad de sitios con escritos de mi autoría (para quienes no saben, todos y cada uno de los escritos presentes tanto en este blog como en el de mi cuenta de hotmail, y otra cuenta que ya abandoné hace años, en las cuales me hago llamar tanto Dead Angel como Valkyria, seudónimo que adopté recientemente, son totalmente de mi autoría), en donde algunos de los dueños y/o encargados de estos hacen ver como suyos.
Como he dicho anteriormente, me halaga el hecho de que mis escritos sean de su agrado, el único favor que pido para tomarlos es que se haga mención del autor, o que mínimo se me tome un poco en cuenta.
Me agrada compartir mis escritos, pero no gusto del plagio, así que pido de la manera más atenta, un mínimo de respeto, no sólo para mí, sino para otros escritores, y para con el derecho de autor.
Si te gusta algo, un escrito, un dibujo, claro que puedes tomarlo prestado, siempre y cuando o lo consultes con el artista, o hagas mención de éste.
Espero y esta entrada sea respetada y leída.
De antemano, gracias a quienes visitan el sitio, ya sea dejando su huella o no en el mismo.
Loca
Labios
en renta.,
en venta.,
en espera de los tuyos.
Labios, mis labios,
gritando a los tuyos
por un roce vago,
por un simple contacto.
Labios, mis labios
se encuentran sangrando,
se vuelven ajenos
tu dulce elixir ansiando.
Labios, mis labios
contra el tiempo
aguardando ese encuentro
sutilmente inesperado.
Labios, mis labios,
lejanos,
distantes a tus pasos
volviéndose locos sin el roce de tus manos.
Tu dulce bufón
Un simple impulso en tu vida,una loca y su dolor
una tonta que creyó en el amor
que tu corazón carecía.
Otro instrumento de tu sed indecente,
una vana tarde con frío,
un absurdo instante vacío,
sólo otro rato caliente.
El dulce bufón,
de lo que tu perversa mente creó
muñeca maquilada
al antojo de tus sábanas.
Y aunque nunca importo mi intención
déjame llorar un segundo más
tu ausencia, resentir tu indiferencia
abrazar mi deficiencia.
Morir en la manos
del hacedor de mis daños,
creer ciegamente
que me amas, que te amo.
Amante de trapo
Muñeca descompuestareordena tus ideas
su corazón te piensa
abandona la espera.
Recorre las líneas
de sus maltrechas curvas
y piérdete en las tibias
manos de su locura.
Desliza sus cabellos
en tu gentil cintura
tu vientre y su cuerpo
haciendo conjeturas.
Declinas la mirada
ante sus ojos fijos
tal vez no te sientas amada
pero él está contigo.
El tiempo y la distancia
no son más que barreras
de esta tonta ignorancia
que ataca como fiera.
La ausencia es el reproche
de ese torpe pasado
muerto de un sólo golpe
ahora aniquilado.
Muñeca de mi lienzo
convéncete que ha vuelto
olvida el tiempo muerto
y ese futuro incierto.
Esta nueva temporada
Lo siento pero ya no es invierno,no soy más aquella niña que conociste hace un tiempo,
lo siento, pero ya no te quiero,
mi ser no se mueve ni por tu más mínimo recuerdo.
Pasado, lo siento,
pero todo aquello que existió,
quedó en ese entierro,
del amargo corazón que condenaste a tu infierno.
No hay reproche alguno,
ni acto que condene todo aquello,
sólo una nota inocente,
que fluye sin dirección de mi mente.
El mundo gira,
y el mío no deja de moverse,
el universo se expande,
ya no somos los locos de siempre.
Todo concluye
y renace,
pero hay situaciones
que rompen los ciclos y no vuelven a darse.
Ambivalencia
Soy el demonio que te acechala culpable de tu decadencia
el rostro detrás del espejo que te observa
la razón primigenia de tus noches en vela.
Soy el ángel al que anhelas
la razón de tu espera
la musa que soñabas
la princesa de tu torpe cuento de hadas.
Soy tu ambivalencia
el encanto de tus letras
la esencia detrás de esas amargas fronteras
el límite a nuestro amor o demencia.
Amante de trapo
Muñeca descompuesta,reordena tus ideas,
su corazón te piensa,
abandona la espera.
Recorre las líneas
de sus maltrechas curvas,
y piérdete en las tibias
manos de su locura.
Desliza sus cabellos
en tu gentil cintura,
tu vientre y su cuerpo
haciendo conjeturas.
Declinas la mirada
ante sus ojos fijos,
tal vez no te sientas amadas
pero él está contigo.
El tiempo y la distancia
no son más que barreras
de esta tonta ignorancia
que ataca como fiera.
La ausencia es el reproche
de ese torpe pasado
muerto de un sólo golpe
ahora aniquilado.
Muñeca de mi lienzo
convéncete que ha vuelto
olvida el tiempo muerto
y ese futuro incierto.
Red (la niña que alguna vez maté)
- hola
- ¿A dónde deseas ir hoy, pequeña?
- ¿hoy?, quiero ir a donde sea.
- ¿Y dónde es eso, pequeña?
- sólo donde sea.
- ¿Y cómo podemos llegar allá?
- a mi donde sea se llega siguiendo el camino punteado, volteas a la derecha y das una vuelta a la izquierda.
- Bien, ¿y ya estaremos allá?
- no, pero cerca.
hola, soy red, no me gusta escribir con mayúsculas pero al sr. sub-in, sí, el sr. sub-in es un tonto, son dos señores en uno, y cada cual me saca de quicio... ellos me cuidan pero, yo los detesto. me agrada desarmarlos de vez en cuando, bueno, nos vemos otro rato, iré a armar unos cuantos rompecabezas.
Olvidé que te amaba

y por un momento
me vi entre sus sábanas,
ajena al tormento
que me provocaba.
Estuve en su cama,
aunque por dentro,
te pertenecía mi alma
sin percatarme del hecho.
Ahora todo cae,
este amor está muerto,
nuestro sentir,
a tus ojos se volvió una peste,
y yo para ti,
otra simple puta indiferente.
Asesinaste aquella ilusión
que juraste
duraría eternamente
ese secreto entre dos,
volviste amargo el destino.
Lo aniquilaste conmigo,
y ahora,
que estorbo en tu camino,
me abandonas,
me condenas al vacío sin ti,
me vuelves al abismo,
del que me rescataste hace siglos.
Mi confusión,
mi torpe decisión,
contribuyó a estrangular
ese cuento corto,
ese sueño del que ambos
queríamos para siempre viciarnos.
Pero esta ocasión no hay adiós,
hasta luego o un beso,
sólo el viento,
que trae consigo la memoria
de tus pasos y los míos
conduciéndonos por rumbos distintos.
Dime, por favor,
te lo suplico,
cómo arrancarte de mi piel,
estás impreso en mí,
has llegado tan profundo
como nadie, nunca antes,
por favor dímelo.
Cómo extirpar tu recuerdo,
cómo alejar tus asfixiantes besos,
cómo apartar el deseo,
de volver a estar bajo tus brazos,
junto a tu cuerpo.
Cómo olvidar que te amo...
y dejar morir en mi interior
ese caos que no cesa de nombrarte.
Cómo, cómo olvidar
que olvidé amarte,
y que ahora te amo
como nunca antes.
¿Escuela mágica de lenguas?
=)
Sueño compartido
Arlequina
Soy, de tu atuendo los colores,
Sociedad sonámbula
de tu miseria eres vilmente culpable,
haces que paguen justos por pecadores,
imbéciles disconformes.
Sociedad sonámbula
productora de no más que basura,
induces a las masas
al suicidio global de su magma
y no contenta
manipulas a multitudes descalzas.
Patético sistema
que sirve a monopolios
concentras el poder
tan son sólo unos pocos.
Crías
en tu vientre sirvientes,
alimentas con rapiña
su cavidad vacía,
esclavos ignorantes
sedados con sus propios enervantes.
Tu comunicación
se basa en la tragedia
tu falsa convicción
te sirve de polémica.
Casa conformista
disciplina de mentiras
que inculcas a tus víctimas
carentes de sentido
por su absurda vida.
convierte en estelares
a los objeto de tu manipulación
en la obra miserable
tan falta de razón.
soldados de plomo, carne y hueso
al frente de batalla sin nada,
una paz estancada
tras las rejas,
de una prisión llamada
“celebre ignorancia”.
Retazos
Rompe esos retazos
que impiden con mi piel el contacto
que cuelgan de mi cuerpo
e invitan desnudarlo.
Ven a mí, tierno muñeco de trapo,
juega con los lienzos
de aquel viejo tiempo,
destruye por completo mis recuerdos.
Oculta la mirada
y déjame callada
ante una piel
que se está desmoronando.
Vuela con el viento
fingiendo ser nada,
por favor,
no declines la mirada.
No observes el
rincón de esta loca,
algo muerta y cansada.
aún siendo fiel a este ser que te aclama.
Inconformismo social
detesto esos torpes alaridos,
conformistas estúpidos,
bestias del lucro,
zombis sin futuro alguno.
Ignorantes,
salvajes animales,
víctimas del placer
caprichosos mediocres,
líderes de papel
idealistas absurdos.
¿Y rebeldes de qué?
basura inconforme,
les dan todos a sus pies,
¿y piden más, después?
humanos obsoletos
juguetes de este tiempo,
sistemas incompletos.
que forja en sus entrañas
un hambre por la nada
evolución estática.
Sociedad barata
vendada y maltratada
disfruta de tu lacra
observación sonámbula.
Residuos han quedado
y un cielo tapizado
de culpas y de fango.
Somos los deshechos
productos del estiércol
y sólo cosechamos
la mierda que forjamos.
Carentes de funcionamiento,
muñecos descompuestos
soldados de carne y hueso
marionetas de absurdos fines propuestos,
estandarte disuelto,
futuro ya en descenso.
Tragedia y drama
enciende estas tibias brazas
quema de mí, las ansias que te aclaman,
consume mi interior.
mi cuerpo desteñido ha esperado mucho
no ofrezcas redención
reclámame como tu posesión.
Bebe de tu dulce mártir
ese elixir frágil
que fervientemente
desea le conviertas en precoz.
Satisface tu repulsiva hambre,
pervierte mi oscura inocencia
penetra en la espera
de esa válvula con tu dilatación.
Detén este fuego que no cesa
y enciéndelo tan fuerte nuevamente
cual armoniosa sinfonía ardiente,
consume esta manía de amor.
Infiltra en mí tu miembro
rompe el vil instrumento
que ansía verse disuelto
entre tus manos.
Roza con el punto g de mi locura
para, y después abándoname
en ese suelo frío
en el que yo también me he convertido.
¿Satisfecho de haber corroído
éste, ahora mi cuerpo maldito?.
¡Sí, abusa otra vez, cuánto quieras
de esta vana inocencia!
Y al final de la trama
déjame sola, acurrucada,
ahora prendada de las sábanas,
pero...
Antes de marcharte, por favor,
cierra muy bien el telón,
que aunque no sea el fin de mi tragedia y drama
ya la tortura interior clama venganza.
Sin retorno.
nubla la tragedia
portas pesadillas.
Sin voz
han quedado tus cuerdas malditas,
remembranza atroz
toca tu mentira.
Suena quedamente
la última nota
enclaustra tu mente
palabras celosas.
Te encuentras tu sola
pensando en los años
alguien grita loca,
acaba el engaño.
La paz interior
se vuelca en tu contra,
sonríes, pues ese calor
ya no es más de otra.
Congela la brisa
que trae consigo
palabras malditas
gritan asesina.
Guerra dentro.
El exterior no es más que el reflejo
Miradas con luz al miedo
El caos se vuelve completo
El exterior no es más que el reflejo
Pedazos de un viejo cielo
Un ideal sobrepuesto
El exterior no es más que el reflejo
El llanto de un niño hambriento
~ Ángel Muerto ~
toca la nota, que prosigue
Desviste mi cuerpo casi perfecto,
delante un perverso
piérdete en la sinuosidad
Convierte nuevamente
envuélveme, cobíjame con sábanas,
y vuélveme, vuélveme a las emociones,
deja recupere entonces
Cada día te encuentro más joven, lo detesto,
cada paso se hace más lento, lo aborrezco.









